Email: contacto@bosquesdepaz.org

Apoyar una Comunidad

Bellavista

El antiguo Bellavista, es casi un pueblo fantasma, con rezagos de lo que dejó el cilindro bomba lanzado durante el enfrentamiento entre las AUC y las FARC, al caer sobre la iglesia que refugiaba a una gran parte de la población

Esta comunidad fue victima de:

Bellavista

La historia de Bojayá es conocida para la mayoría de todos los colombianos. El antiguo Bellavista, es casi un pueblo fantasma, con rezagos de lo que dejó el cilindro bomba lanzado durante el enfrentamiento entre las AUC y las FARC, al caer sobre la iglesia que refugiaba a una gran parte de la población el 2 de mayo del 2002. La iglesia, algunas casas, un colegio, unas canchas. Todos estos espacios están siendo consumidos por la selva, desapareciendo entre el abandono y la fuerza de la naturaleza. Ante las condiciones, se construyó La Nueva Bellavista. Como su nombre lo indica, es un nuevo pueblo lleno de esperanzas y gente dolida por el conflicto, pero con todo el ánimo para salir adelante. Nosotros nos atrevimos a viajar a este lugar, hablar con las víctimas, conocer a su gente, y crear con ellos un proyecto de reforestación y sostenibilidad.


Entre las personas que pudimos conocer en Bojayá estuvieron Bernardina y Elizabeth, madre e hija. Ellas fueron quienes nos llevaron a ver las edificaciones de concreto cubiertas por musgo como indicio del paso del tiempo, y fueron quienes nos cantaron versos llenos de esperanza: “Vamos a sacar al Chocó adelante” o “Yo le canto a mi tierra con amor pues la llevo en el corazón”. Ambas sobreviven en esta región, y nos dejaron con un claro mensaje de reconciliación “Ya hemos perdonado”. A parte de estas dos chocoanas, pudimos conocer a dos hombres dedicados a la agricultura.


Arnobio tiene una pequeña isla en el Río Atrato, y en ella cultiva piña, y alguna que otra fruta de temporada. Pero su mayor pasión es la pesca. Se siente feliz navegando el río, con sus amigos, sintiendo la brisa, y sobreviviendo de lo que la tierra le brinda. De la naturaleza también vive Manuel, quien se aleja un poco del río para adentrarse en las montañas. Manuel es un agricultor de corazón, siembra piña, borojó, arroz, y vive feliz con sus siete hijos y su esposa en una casita del pueblo. Todos ellos aprendieron a ser felices a pesar de haber perdido amigos, alumnos, y familiares en el ataque de hace más de una década, y hoy en día agradecen a Dios por la vida y ruegan a él por un país en Paz.

Estás donando a: Bosques de Paz

¿Cuánto le gustaría donar?
$10 $20 $30
¿Te gustaría hacer donaciones regulares? Me gustaría hacer mi donación
How many times would you like this to recur? (including this payment) *
Nombre *
Apellidos *
Email *
Teléfono
Dirección
Nota Adicional
paypalpayu
Loading...