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Mitú

Los habitantes de Mitú tienen una gran fortuna, su hogar hace parte de la Amazonía, el lugar con más biodiversidad del mundo. Y en los alrededores de la capital del Vaupés, más adentro en la selva

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Mitú

Los habitantes de Mitú tienen una gran fortuna, su hogar hace parte de la Amazonía, el lugar con más biodiversidad del mundo. Y en los alrededores de la capital del Vaupés, más adentro en la selva, se encuentra un lugar mágico, en donde la naturaleza permanece verde, húmeda, fresca. Donde no existe el smog, ni centros comerciales, ni avisos publicitarios, ni ruido de carros. Es un lugar donde lo que prima es el sonido del agua, la brisa, los árboles. Un lugar en donde la vida consiste en convivir con la naturaleza, cuidándola y a la vez sobreviviendo de ella. Una perfecta armonía entre la selva y sus guardianes, los indígenas.


Es en el Gran Resguardo Indígena del Vaupés donde existen varias comunidades como la Timbó, Tayazú, y Santa Cruz, entre otras. También hay 27 etnias indígenas en el departamento, como la Cubeo, Wanano, y Tukano. Es con ellos, con los indígenas de la Amazonía, con quienes hicimos una alianza para reforestar el Amazonas, y por medio de la siembra de árboles frutales y maderables, garantizar un futuro para estas comunidades. Lo que aprendimos conociendo el Vaupés es que los términos como riqueza y pobreza son completamente subjetivos. El Vaupés es el departamento más abandonado de Colombia, dada su lejanía es difícil el acceso, por eso en términos alimentarios su nutrición se basa en yuca, plátano y sopa de pescado. Hay una alta tasa de desnutrición en los niños, y en general sus condiciones de vida son precarias desde el punto de vista de los que hablamos desde la capital. Sin embargo, para ellos la pobreza no existe, no en los términos como la entendemos nosotros. Los indígenas de estas comunidades se consideran ricos, felices, y viven tranquilos con lo que la selva les brinda.


Julián, Guillermo y Benedicto son Cubeos amantes de la naturaleza. Todos los días se despiertan bien temprano con una sonrisa, salen a cuidar sus árboles y a trabajar en la chagra (la chagra es el el nombre que recibe el cultivo, o la huerta indígena). Ellos disfrutan estar entre la selva respirando su aire puro, y bañándose en los caños que tienen una temperatura perfecta para bajar el calor durante el verano. Maria Nelly es una mujer Wanana líder de una asociación de mujeres indígenas. Ella lucha día a día para que las mujeres tengan voz y voto dentro de las decisiones de la comunidad. También madruga, sobre todo para preparar los alimentos del día y velar por el cuidado de su finca y su familia.


Fustino es un indígena que te deja sin palabras con sólo escucharlo, tan sólo el saber que su sueño es escribir un libro donde se narren las memorias de su etnia, te deja pensando en lo valioso que es cuidar esta región, sus tierras, su pureza y sus habitantes. Ellos son ejemplo de que la vida es buena en medio de la sencillez. De que manteniendo una relación de respeto por la naturaleza se puede vivir tranquilamente, y ser feliz. Ellos son la motivación para que este proyecto salga adelante y para que ellos puedan tener una mejor calidad de vida sin dejar de lado sus costumbres y su amor por la selva.

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